¿Es correcto que el Predicador no ofenda a nadie desde el púlpito con su sermón?

¿Es correcto que el Predicador no ofenda a nadie desde el púlpito con su sermón?

Muchos hoy en día no están de acuerdo con que el predicador predique sobre temas que puedan ofender a alguien. Muchos predicadores salen de colegios y universidades pensando que la manera de llegar a ser populares en la congregación es no mencionando cosas negativas que ofendan a los oyentes. Una cosa debe de tenerse bajo consideración. El predicador que en realidad predique la Palabra de Dios en su 35 pureza no puede dejar de predicar en cuanto a temas que afectan la Iglesia del Señor. La actitud del predicador cuando presenta su lección debe ser una actitud de preocupación en cuanto al pecado, y no tolerarlo, ni comprometer la verdad. Otro factor importante es que el predicador no puede usar el púlpito para desquitarse con alguien, usando la Palabra de Dios para ese propósito erróneo. Siempre debe de predicar la verdad y nada más que la verdad. Y esto incluye predicar todo el consejo de Dios, aun aquellos temas que son un peligro a la congregación; Temas como: El alcohol, las drogas, el sexo antes del matrimonio, el adulterio, la fornicación, los falsos maestros, el engaño, la inmoralidad. ¿Qué dice la Escritura en cuanto a esta pregunta? Dios en Su Palabra nos ha enseñado qué debemos de predicar todo el consejo de Dios (Hch. 20:27); Nos ha enseñado que debemos de predicar conforme a las Palabras de Dios (1 P. 4:11; 2 Rey. 22:14; Jonás 3:2; Jer. 26:2; 1 Co. 9:16; Tito 2:11; 2 Ti. 4:2-3). Cuando el predicador predica todo el consejo de Dios y conforme a Sus Palabras, muchas veces dirá cosas que harán enojar a muchos. Pero, si la persona es honesta y acepta lo que la Palabra de Dios enseña, esta persona aceptará la verdad y tratará lo mejor posible de cambiar su vida para mejor, y poder estar bien delante de Dios. El apóstol Pablo era una persona muy celosa de la verdad, y siempre estaba predicando en cuanto a aquellas cosas que pudieran hacer que el Cristiano perdiera su salvación. Pablo nunca se detenía para encubrir el pecado, siempre lo estaba exponiendo y lo hacía en público. En cierta ocasión Pablo mencionó36 nombres de aquellos Cristianos que se habían apartado de la verdad, y mencionó sus nombres y dijo qué clase de trabajo tenían para que los que estaban bien no los perdieran de vista. Por ejemplo mencionó los nombres de Himeneo y Alejandro (1 Ti. 1:20); Mencionó los nombres de Figelo y Hermogenes (2 Ti. 1:15); Mencionó los nombres de Himeneo y Fileto (2 Ti. 2:17); Mencionó los nombres de Alejandro el calderero (2 Ti. 4:14) ¿Por qué mencionó sus nombres? Para que la Iglesia estuviese enterada de la clase de personas que eran. Cuando Pablo hizo esto, ¿Lo hizo por odio o por venganza? No, lo hacía porque era parte de la disciplina y para que los demás tuviesen cuidado de ellos. Juan también menciona a Diótrefes (3 Jn. 9-10). Muchas veces por decir la verdad nos meteremos en problemas, primeramente con aquellos que no están de acuerdo con mencionar cosas que hagan enojar a otros. Luego nos meteremos en problemas con aquellos que no aceptan la verdad (Ga. 4:16) Juan el bautista, y se llamaba bautista porque bautizaba, y no porque estuviera afiliado a una religión. Este personaje perdió la vida por decir la verdad a Herodes. En Mt. 14:1-12 le dijo, “No te es lícito tener la mujer de tu hermano” ¿Estaba mal Juan por decirle la verdad a Herodes? No, porque estaba diciendo la verdad. Pedro en el día de Pentecostés, dice, “Este Jesús a quien vosotros crucificasteis” (Hch. 2:36). Pedro los estaba acusando en su cara de haber matado a Jesús, ¿Estaba mal Pedro por decirles en público la verdad? No, ¡claro que no! Esteban fue muerto por decir la verdad (Hch. 7:51-37 60) ¿Estaba mal Esteban por decir la verdad en público? No. El simple hecho de predicar en cuanto a una sola Iglesia, ofenderá a los que creen que se puede ser miembro de cualquier Iglesia. El predicar sobre la existencia de Dios, ofenderá a los que no creen en Dios. El simple hecho de predicar en cuanto a un solo mediador ofenderá a aquellos que creen que hay más mediadores. Predicar sobre la necesidad del bautismo para ser salvo ofenderá a aquellos que creen que el bautismo no es esencial para la salvación. Y así se va la lista de temas que al predicarlos ofenderán a muchos hoy en día. Y muchos ya no vendrán a los servicios, ¿Por qué? Porque no quieren aceptar la verdad de lo que la Biblia enseña en cuanto a esos temas. Como predicadores tenemos la responsabilidad de predicar todo el consejo de Dios y esto incluye predicar en temas que muchas veces van a agitar a aquellos que están mal delante de Dios. Muchos dicen, “No prediques de esto, o de aquello, desde el púlpito porque se van a ir y no volverán” ¿Qué creen que sería la respuesta de Jesús en cuanto a esta manera de pensar? (Jn. 6:60-68) este pasaje responde a esta pregunta. “¿Queréis acaso iros también vosotros?” v.68 Cristo muchas veces dijo cosas que ofendían a las personas, pero era la verdad, “Erráis ignorando las Escrituras y el poder de Dios” (Mt. 22:29), “Y si supieseis que significa: Misericordia quiero, y no[1]sacrificio, no condenaríais a los inocentes.” (Mt 12:7), “¿Eres tu maestro de Israel, y no sabes esto?” (Jn. 3:10) ¿Qué pasaría si usted le dice a alguien hoy en 38 día estas palabras? ¡Muchos se enojarían! La persona que no acepta la verdad cuando es predicada, esa persona no tiene ni el menor deseo de cambiar, ni de querer ir al cielo. Recordemos que la verdad se debe de predicar con amor (Ef. 4:15), pero esto no significa que vamos a comprometer la verdad, o que le vamos a poner azúcar como algunos hoy en día hacen, no queriendo ofender a nadie. Si el Predicador está predicando la verdad en amor y lo hace para que la Iglesia se mantenga pura, entonces está correcto que predique aun de aquellos temas que harían enojar a muchos. Pero, si el predicador lo hace con motivos erróneos, entonces está mal que lo haga de esa manera. Dios nos ayude a poder aceptar su verdad como está escrita, recordando que es una espada de dos filos (He. 4:12); Un Martillo y Fuego (Jer. 23:29) y también nos ayude a cambiar cuando estamos en una condición pecaminosa. Por lo tanto, si usted predica la verdad y lo que está en la Biblia, usted ofenderá a muchos, pero si usted predica sus opiniones y otras cosas, usted no ofenderá a nadie.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *