¿Adónde Irán aquellos que no obedecen el mensaje de salvación que es el Evangelio de Cristo?

¿Adónde Irán aquellos que no obedecen el mensaje de salvación que es el Evangelio de Cristo?

Dejemos que la Biblia conteste a esta pregunta. Dios ha hecho disponible el Evangelio para que el mundo pueda ser salvo, ya que este es el deseo de Dios (1 Ti. 2:4; 2 P. 3:9; Ez. 33:11). Ese Evangelio es el poder de Dios para salvación (Ro. 1:16) y de ese Evangelio Cristo dijo, vayan por todo el mundo y 39 predíquenlo porque los que en él crean serán salvos (Mc. 16:15-16). Ahora, si el Evangelio es el poder de Dios para salvación, ¿qué pasará con aquellos que no lo obedecen? La Escritura responde a esta pregunta, y nos dice que no serán salvos (Mr. 16:16) y si no obedecen el Evangelio también la Escritura nos dice que habrá serias consecuencias (2 Ts. 1:8-9). El castigo eterno ha sido preparado para el diablo y sus ángeles (Mt. 25:41), pero la Escritura nos menciona otras personas que estarán en ese lugar (Ap. 21:8). La pregunta es,

¿Por qué estarán en ese lugar? La respuesta es muy simple, no quisieron obedecer la voluntad de Dios (Mt. 7:21-23) y decidieron vivir sus vidas alejados de Dios y sin esperanza (Ef. 2:12). Nuevamente, Dios no desea que el hombre se pierda, pero todos nosotros tenemos libertad de elección, y cada uno de nosotros puede elegir el obedecer a Dios o el serle desobedientes. Muchos optan por desobedecer a Dios y viven sus vidas de una manera errónea. Pero, algo muy importante a notar es que en el castigo eterno no sólo estarán los que no obedecen el Evangelio, sino también aquellos que no vivieron vidas fieles delante de Dios (Ap. 2:10; Mt. 24:13). Aquellos que se preocuparon más por las cosas de este mundo, más que las de Dios; Aquellos que decidieron dejar su primer amor pasarán el resto de la eternidad alejados de Dios en el castigo eterno.

Si después que Dios ha hecho el Evangelio disponible para que los hombres pudieran ser salvos, y si ellos no lo obedecen, no será culpa de Dios, sino de ellos mismos, por no querer obedecer ese poder de salvación (Ro:1:16). Por lo tanto, hay un lugar 40 preparado para los fieles y hay un lugar preparado para los infieles, y usted decide desde este momento donde quiere pasar la eternidad.

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